El acompañamiento que tu familia necesita, mes a mes.
Un sistema modular donde aplicamos el método DART a la realidad específica de tu hijo. Cada pilar es un mes de trabajo. Vos decidís cuántos hacés.
Recibiste el diagnóstico. ¿Y ahora qué?
Te entregaron información. Te dijeron qué terapias buscar. Te explicaron qué es el autismo. Pero nadie te explicó qué hacer en las 167 horas semanales que tu hijo no está en terapia.
Y esas son las horas que más importan.
Porque las terapias trabajan una hora por semana. La vida pasa en las otras 167.
Si esas 167 horas no están organizadas, el desarrollo de tu hijo queda condicionado.
Acompañamiento Personalizado DART
USD 250 / mes
Un módulo por mes · 4 sesiones semanales por módulo · Compromiso mes a mes
El acompañamiento funciona en módulos de un mes. Cada módulo se enfoca en uno de los cuatro pilares del método DART: Diagnóstico, Aceptación, Revalorar, Transformar.
Cada mes trabajamos cuatro sesiones, una por semana, una hora cada una. Cada sesión combina parte conceptual con parte práctica concreta para aplicar en casa, en la escuela, con los profesionales, con la familia.
Al final de cada módulo, vos decidís si seguís con el siguiente o no. Sin contratos largos. Sin obligación de completar todo. Mes a mes.
El método ideal son los cuatro módulos. Siempre hay algo para trabajar en cada pilar. Pero vos decidís hasta dónde llegar.
Los cuatro módulos
USD 250 · 4 sesiones · 1 mes
- Qué significa realmente el diagnóstico de tu hijo, más allá del papel.
- El mapa sensorial específico de tu hijo: los 8 sentidos y cómo cada uno lo afecta.
- El duelo del hijo imaginado. Atravesarlo sin quedarse en él.
- Aceptar la condición como punto de partida, no de llegada.
USD 250 · 4 sesiones · 1 mes
- Cómo pedir, conseguir y aprovechar las terapias de puertas abiertas.
- Cómo coordinar entre los profesionales que atienden a tu hijo.
- Entrar en el mundo de tu hijo a través del juego en su lógica.
- Usar los intereses profundos de tu hijo como puerta de desarrollo.
USD 250 · 4 sesiones · 1 mes
- El bienestar del cuidador no es lujo, es condición.
- Hermanos: cómo atenderlos sin que se sientan invisibles.
- Volver a ser quien eras antes del diagnóstico.
- Agenda familiar concreta: lo que no está en la agenda, no pasa.
USD 250 · 4 sesiones · 1 mes
- El hogar: cómo transformarlo para que la comunicación florezca.
- La escuela: cómo conseguir que se adapte, sin pelear.
- Familia extendida, amigos, plaza, cumpleaños: un entorno a la vez.
- Construir un mundo donde tu hijo pueda ser él.
Por qué mes a mes
Si después del primer mes sentís que con eso te alcanza, no seguís. Si querés continuar, seguís. La decisión es tuya, mes a mes.
No firmás un contrato de 4 meses. Pagás un mes. Si te sirve, seguís. Si no, no seguís. Sin trámites, sin reclamos, sin devoluciones complicadas.
USD 250 al mes es accesible para Argentina, México, Chile, Colombia, España y el resto de la región. No hay precios distintos según el país. Es el mismo método y el mismo precio para todos.
Cada mes vos elegís estar. Eso mantiene viva la decisión. No hay efecto "ya pagué, ya está". Hay efecto "este mes vale la pena seguir".
Por qué este acompañamiento es diferente
No te enseño teoría sobre autismo. Trabajamos sobre tu hijo, tu familia, tu escuela, tus terapeutas. Cada sesión termina con algo concreto que aplicás esa misma semana.
Hace 5 años recibí el diagnóstico de mi hijo. Vivo a 220 km de donde hace terapia. Aprendí a la fuerza lo que ahora te enseño. El método DART funciona porque salió de la realidad, no del libro.
No trabajo con muchas familias en simultáneo. El nivel de involucramiento que requiere esto es alto y no me interesa acompañar a medias.
Cuando peleás tu escuela, esa escuela queda transformada para el próximo autista que entre. Cuando preparás un cumpleaños, esa casa aprende a recibir a otros. DART viene de "darte". Lo que recibís, lo das.
Cómo funciona
Reservás la Sesión de Análisis Estratégico Familiar
USD 80. Un encuentro de 60 minutos por Zoom. Analizamos juntos en qué punto está tu familia en cada uno de los cuatro pilares.
Te llevás un análisis escrito
Después de la sesión, recibís un documento personalizado con el análisis de tu familia en los 4 pilares. Es información, no prescripción. Vos decidís qué hacer con ese análisis.
Decidís cómo seguís
Algunos toman el análisis y trabajan solos. Es una decisión válida. Otros eligen empezar con el primer módulo del acompañamiento. Ambos caminos son legítimos. Vos decidís.
Si elegís acompañamiento, arrancamos por un módulo
Empezamos por el pilar que vos elijas. Cuatro sesiones, una por semana. Al final del mes, decidís si seguís con el próximo módulo o no. Los USD 80 de la sesión inicial se descuentan del primer módulo.
- Recibiste un diagnóstico reciente de tu hijo y no sabés por dónde empezar.
- Sentís que las terapias no alcanzan y querés saber qué hacer el resto del tiempo.
- Estás dispuesto a trabajar una hora por semana de manera comprometida, al menos un mes.
- Querés un camino claro con alguien que ya transitó lo que vos estás transitando.
- Buscás herramientas concretas, no teoría general.
- Buscás un terapeuta para tu hijo. (Yo no soy terapeuta. Trabajo con la familia, no con el chico.)
- Buscás un diagnóstico médico o profesional. (No diagnostico.)
- Esperás resultados sin involucrarte activamente. (El método requiere compromiso de la familia.)
- Buscás una solución rápida o una "cura". (El autismo no se cura. Tu hijo no está roto.)

Soy Amílcar Arias.
Soy papá de un hijo con condición autista que recibió el diagnóstico hace 5 años. Antes de eso, en 2018, atravesé un cáncer.
Vivo a 220 kilómetros de donde mi hijo hace terapia. Por una hora cada 15 días. Si esperara que su desarrollo dependiera de esa hora, no pasaría nada nunca.
Pero pasa. Pasa mucho. Y pasa porque las otras 167 horas trabajan.
De esa realidad, de esa distancia, de esa necesidad, nació el método DART. Cuatro pilares (Diagnóstico, Aceptación, Revalorar, Transformar) que ordenan qué hacer en las 167 horas que tu hijo no está en terapia.
No soy terapeuta. No soy médico. No diagnostico. Soy un papá que aprendió y que ahora acompaña a otras familias a que no se sientan tan solas como me sentí yo el primer mes después del diagnóstico.